En nuestro artículo anterior vimos qué significa de verdad el óxido de magnesio en una etiqueta. Aquí responderemos la pregunta que sigue de forma natural: si el óxido se absorbe mal, ¿qué hace diferente al glicinato, y por qué importa tanto la forma?
La versión corta: en realidad no se trata de cuánto magnesio hay en la pastilla. Se trata de cómo lo deja entrar tu intestino.
Dos puertas hacia tu cuerpo
Imagina la pared de tu intestino como un edificio con dos tipos de puertas.
La primera puerta es para los minerales. Cuando tomas una forma inorgánica como el óxido de magnesio, se descompone en tu intestino en iones de magnesio libres. Esos iones tienen que hacer fila en la puerta de los minerales, donde compiten con el calcio, el zinc y otros minerales por los mismos puntos de entrada limitados.1 Si tomaste una dosis grande, esa puerta se congestiona, y el magnesio que no logra pasar se queda atrás en tu intestino.
La segunda puerta es para los fragmentos de proteína. Aquí es donde el glicinato hace algo ingenioso.
Por qué el glicinato usa la mejor puerta
El glicinato de magnesio es quelado: el magnesio va unido entre dos moléculas del aminoácido glicina. Envuelto así, el paquete entero parece menos un mineral en bruto y más un pequeño fragmento de proteína. Eso permite que una parte se cuele por la puerta de las proteínas, la vía de transporte de aminoácidos (dipéptidos), en lugar de hacer fila en la congestionada puerta de los minerales.2
Hay investigación real detrás de esto. Un estudio clínico en pacientes a quienes se les había extirpado parte del intestino delgado encontró evidencia de que parte del diglicinato de magnesio se absorbía intacto, como molécula quelada, probablemente por esa ruta de dipéptidos, en lugar de descomponerse primero en magnesio libre.2
Aquí seremos honestos, porque de eso se trata toda esta serie: los científicos no creen que todo viaje por esta vía. Una buena parte del glicinato igual se disocia en magnesio libre y usa también la puerta normal de los minerales, y la división exacta no está del todo resuelta en la investigación.3 Pero la parte que usa la puerta de las proteínas es una razón importante por la que el glicinato tiende a absorberse mejor y a ser más suave que el óxido.
Por qué "más suave" viene de "mejor absorbido"
Las dos cualidades están ligadas. Como se absorbe más del glicinato, queda menos sin absorber en tu intestino arrastrando agua tras de sí. Por eso el glicinato tiene mucha menos probabilidad de mandarte al baño que el óxido, que, como vimos la vez pasada, se absorbe lo bastante mal como para venderse como laxante.3
Así que el mismo rasgo, la mejor absorción, te da dos victorias a la vez: más magnesio aprovechable y un estómago más tranquilo.
Las matemáticas de la etiqueta que sorprenden a la gente
Esta es la parte contraintuitiva. Una pastilla de óxido puede mostrar un número más grande al frente que una de glicinato, y aun así entregar menos magnesio a tu torrente sanguíneo, porque muy poco del óxido se absorbe. El número grande describe lo que hay en la pastilla. La forma decide cuánto llega a ti.12
Por eso no perseguimos el número más grande al frente del frasco. Preferimos darte una forma que tu cuerpo sí pueda usar.
La conclusión
Si te quedas con una sola cosa: con el magnesio, la forma importa más que el conteo de miligramos del frente. Una forma bien absorbida y suave como el glicinato hace un trabajo más discreto y más útil que un número grande de óxido que en su mayoría pasa de largo.
Por eso Biomacell es una sola forma quelada, glicinato de magnesio, y nada más.
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